El verano que lo cambió todo

El verano que lo cambió todo

Por Robert Winship

En el verano de 2004, Melisa Miller cursaba el primer año de secundaria. Como la mayoría de sus compañeros, apenas había empuñado un martillo.

Melisa no sabía nada de instalar paneles de yeso ni aislar una casa, y poco de la vida en una obra. Sin embargo, se embarcó en un viaje a los Apalaches Centrales. ¿El objetivo? Ayudar a propietarios necesitados aprendiendo a reparar goteras, construir rampas para sillas de ruedas y asegurar cimientos.

Dsc 6314

Armado con algunos profesionales y la voluntad de enseñar, Appalachia Service Project toma miles de voluntarios como Melisa y pone herramientas y habilidades a disposición con un gran propósito en mente: erradicar las viviendas deficientes en los Apalaches centrales.

Dsc 6346

Melisa recuerda estar sentada en el porche junto a la dueña de una casa con la que había estado trabajando durante uno de sus primeros proyectos de voluntariado. El equipo había reparado algunas tuberías en la cocina y estaba instalando aislamiento y revestimiento en la casa. "Creo que esto va a marcar una gran diferencia", le dijo la mujer. Melisa respondió: "Bueno, eso espero. Por eso estamos aquí". Pero la mujer continuó aclarando que las goteras que estaban arreglando eran tan graves que llenaban ollas y sartenes por toda la casa y luego se convertían en hielo por el frío. "Soy de Florida", explica Melisa, "así que la idea de que el agua se congelara dentro de una casa en invierno fue algo que no creo que pueda olvidar jamás".

Lo que Melisa vio ese día quizá no sea revelador, pero su experiencia sí lo es. Las relaciones se convierten en el subtexto de la narrativa de un equipo de trabajo de verano. Estudiantes vienen de Florida (o Arizona, Colorado, Pensilvania) a los Apalaches Centrales para ayudar a reparar casas, pero también desarrollan relaciones estrechas con los propios propietarios. Estas relaciones son reveladoras y transformadoras.

Como tantos voluntarios de ASP, Melisa quedó fascinada. Siguió regresando y, con el tiempo, continuó trabajando con ASP como estudiante universitaria a través de su programa de verano para personal. Hoy, Melisa es la vicepresidenta ejecutiva de ASP.